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3 días de Navidad en París

Día 1 Montmartre-Lido

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Al llegar al aeropuerto Charles de Gaulle hay que seguir las señales “París par train” y buscar la oficina de venta de billetes. Allí compramos el bono de 3 días (43,85 euros cada uno) que permite utilizar todos los medios de transporte en todas las zonas, incluidos los traslados al aeropuerto que sueltos cuestan 9,95 euros.

 

Con el bono puedes coger el metro y el RER (cercanías). El bono sale más barato si se coge solo para las zonas 1-3 pero al sumarle los traslados al aeropuerto gastas lo mismo.

 

Hemos tardado casi una hora y media en llegar al hotel, que es el Quality Paris Orleans.

 

En el hotel, en el que hablan español, nos recomiendan para comer la Braserie Paris Orleans para probar la cocina francesa. Aceptamos la sugerencia (28 euros un entrante y un plato principal con la bebida no incluida)

 

Decidimos quedarnos en la terraza climatizada para probar el Marmitage, el Foie, el Magret de Pato y el Salmón. La comida es buena y las razones razonables.

 

Después de descansar un rato en el hotel (nos hemos levantado a las 3:00 AM para coger el avión) nos hemos acercado a Montmartre.

 

Cogemos el metro y nos bajamos en Abbesses. Hemos visto, dentro de la estación, una cola enorme para coger el ascensor. Decidimos subir por las escaleras, y cuando hemos visto la cantidad de escalones que había hemos entendido por qué la gente prefería esperar el ascensor.

 

En la plaza de Abbesses había un mercado navideño. El primero de nuestra visita. Nos hemos tomado un crêpe con nuttella (3 euros) y un vino caliente (3 euros). Aliñado con especias, este vino te hace entrar en calor.

 

Como ya conocemos Montmartre de una visita anterior a la ciudad, nuestro objetivo hoy es encontrar el bar de la película Amelie: Les 2 moulins, que se encuentra en la calle Lepic 15.

 

Nos ha costado encontrar la calle, pero ha estado bien porque hemos estado deambulando por el barrio y nos han encantado sus panaderías, queserías, fruterías y tiendas de vinos.

 

Finalmente encontramos Les 2 moulins. El bar tiene encanto y la música está bastante bien. Está decorado con motivos de la película que pueden llegar a resultar excesivos. Nos tomamos 2 cafés por 6 euros. Durante el rato que estamos allí no paran de llegar turistas con cámaras de fotos y vídeo para visitar este establecimiento, que, según he leído por ahí, estaba a punto de cerrar antes del éxito de la película.

 

Seguimos bajando por la calle Lepic y llegamos al mítico Moulin Rouge. Después de hacer las fotos de rigor cogemos el metro en Blanche para ir a los campos Elíseos. Nos bajamos en Charles de Gaulle y salimos directamente al arco del triunfo. Es impresionante.

 

Descendemos los Campos Elíseos disfrutando de su espectacular iluminación. Se pueden hacer unas fotos impresionantes desde la mediana. Paseamos y disfrutamos de las tiendas. Son increíbles. Las principales marcas francesas de coches (Citroen, Peugeot y Renault) compiten por tener la más increíble.

 

Hoy optamos por cenar en el Mc Donlad’s. antes de seguir bajando por los Campos Elíseos. Nuestra intención era llegar hasta la noria, pero está demasiado lejos así que decidimos remontar el camino por la acera contraria para llegar al Lido, una de las salas de fiestas, junto al Moulin Rouge, más importantes de la ciudad.

 

Por mi cumpleaños nos han regalado las entradas. Hay que ir vestido de etiqueta, nada de vaqueros, bermudas ni deportivos. Yo opto por un pantalón negro y una camisa negra de gasa con un abrigo tres cuartos y unos tacones cómodos. Tened en cuenta que llevamos toda la tarde pateando la ciudad, así que hay que buscar algo elegante y cómodo.

 

Los abrigos se pueden dejar en el guardarropa por 2 euros cada prenda.

 

Con la entrada tenemos incluida una botella de champán para dos. Lo malo es que tienes que compartir mesa porque son de 4, así que te terminan sentando con gente que no conoces, algo que no le ha gustado mucho a los orientales que han puesto con nosotros. Mejor ir con tiempo para que te sienten en la parte que mejor se ve.

 

El espectáculo es sorprendente. Se mezcla la revista tradicional (que queda algo desfasada) con actuaciones impresionantes en un espacio muy pequeño.

 

Hemos visto caballos sobre el escenario, patinadores sobre hielo, una fuente gigante, ilusionistas… Merece mucho la pena.

 

Te hacen fotos que luego te venden a 20 euros cada una si las quieres.

 

Como el espectáculo termina a las 23:30 y el metro está cerrado cogemos un taxi. Le enseñamos la tarjeta del hotel al conductor y nos dice que el trayecto costará 30 euros. Eso es lo que nos cobra exactamente aunque el taxímetro marcaba más de 40 euros.

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