ny
EL TIEMPO
soleado
SOCIAL

10 días en Nueva York

Día 4.2 Central Park

Página 10 de 16

Después de comer, y con bastante calor, bajamos por la Lennox Av hasta Central Park y entramos en el parque por el extremo más al norte con la idea de atravesarlo paseando. Por supuesto se puede hacer en bici, (las alquilan a la entrada del parque) o incluso te pueden llevar en una especie de ricksaws que te ofrecen continuamente, pero nosotros queremos hacerlo andando.

 

Hay que organizarse bien porque a lo largo (4 kilómetros) y ancho (800 metros) que tiene el parque hay miles de rincones muy interesantes que debes marcar en un mapa para poder verlos todos sin perderte

 

Siguiendo el plano que llevábamos salimos a la 5ª avenida a la altura de la calle 92 para ver el Guggenheim y el Metropolitan, pero son las 17:30 y los museos cierran a las 18:00, así que decidimos dejarlo para otro día.

 

Por el camino hemos ido dejando varias pistas en las que grupos de jóvenes juegan al baseballl al aire libre.

 

A la altura de la calle 77 entramos de nuevo en el parque para ver la estatua de Alicia en el País de las Maravillas y la de Andersen, repletas de niños, además del lago que sale en tantas películas y en el que decenas de personas juegan con veleros y barcos teledirigidos.

 

Seguimos atravesando horizontalmente el parque para llegar a Strawberryfields donde se rinde tributo al Beatle John Lennon y que está justo enfrente del edificio Dakota, en cuyo portal fue asesinado Lennon y que arrastra una oscura leyenda que pasa por rodajes de películas de terror, espiritistas y demás ilustres vecinos. De camino vemos la Bethesda Fountain que aparece en numerosas películas y a un grupo de lo más variopinto tocando canciones de los Beatles.

 

Después de todo este recorrido estamos muy cansados. Sabemos que nos queda mucho por ver de Central Park, como por ejemplo el prado conocido como Sheep Meadow, pero tenemos que dosificar fuerzas.

 

Por la noche salimos a cenar. Estamos buscando el Ellen’s Stardust, un restaurante ubicado en Broadway, esquina con la 51, en la que los camareros son actores y actrices que aspiran a hacerse un hueco en alguno de los musicales de Broadway pero que mientras tanto se ganan la vida de camareros cantando mientras te sirven.

 

Merece mucho la pena ir y la comida está muy bien. Además, aunque haya cola, la espera es corta. Los camareros pasan un bote para que les des propinas que dicen que destinan a pagar sus clases. Al margen de esto, en la cuenta te incluyen la propina, como en casi todas partes.

 

Después de cenar, aprovechamos la WIFI de Times Square y nos volvemos al hotel. Estamos muy cansados.

<< Prev - Próximo >>