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Camino de los Pinsapos, un paseo por Sierra Bermeja

Pinsapar

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En plena Costa del Sol se encuentra una joya de la naturaleza: El bosque de Pinsapos de Estepona. Se trata de uno de los cuatro únicos bosques de esta especie que se conservan en Europa, lo que le ha valido a Sierra Bermeja, la sierra de Estepona, la calificación de Paraje Natural si bien se está reivindicando su calificación como Parque Nacional.

 

Concretamente, en la zona comprendida entre Estepona y Genalguacil, sobreviven 70 hectáreas de esta peculiar especie, un árbol que tan sólo continúa existiendo en la sierra de El Pinar, entre Grazalema y Benamahoma, y en la sierra de Las Nieves.

Para llegar al bosque de pinsapos, desde Estepona, hay que entrar en el casco urbano. Lo más fácil es hacerlo por la entrada de la autovía que indica Palacio de Congresos. Desde ahí buscar el cruce de Los Reales, situado junto al Mercadona de la avenida de Andalucía y subir en línea recta hasta la intersección de Jubrique, Genalguacil y el mirador. Se toma el desvío al mirador hasta encontrar a mano derecha la señal de madera que indica el comienzo del camino de Los Pinsapos.

 

Aparcamos el coche donde podamos y comenzamos nuestro recorrido. La ruta propuesta llevará a los amantes de la naturaleza hasta 1.449 metros de altitud en el caso de llegar al pico de Los Reales, si bien antes se pasará por El Realillo o Real Chico, la segunda cumbre a 1.380 metros.

 

El paseo arranca en el refugio de montaña de la cumbre de Los Reales, a 1.260 metros para descender por el asfalto hasta el inicio del Camino de los Pinsapos. Ahí el senderista se adentra en la mágica senda de los abetos más meridionales de Europa, caminando por un sendero muy marcado que lleva sin pérdida hasta la Plazoleta de Genalguacil, donde se puede descansar admirando las cañadas y arroyos.

 

En esta plazoleta se encuentra grabado un poema que Federico García Lorca dedicó en 1919 a los pinsapos y que dice así:

¡Árboles!¿Habéis sido flechascaídas del azul?¿Qué terribles guerreros os lanzaron?¿Han sido las estrellas?

Vuestras músicas vienen del alma de los pájaros,de los ojos de Dios,de la pasión perfecta.¡Árboles!¿Conocerán vuestras raíces toscasmi corazón en tierra?

Antes de seguir hay que reseñar otras particularidades de este bosque. El pinsapo arrastra en sus raíces cientos de leyendas que se remontan siglos atrás. No en vano, hay quién dice que los mástiles de los barcos de la armada invencible estaban hechos con la madera de estos árboles, aunque no se han encontrado datos que avalen esta historia.

 

Sin embargo, sí que existen escritos en los que se especifica la adquisición de 98 tablas de pinsapo para dividir los compartimentos interiores de los buques de la armada que debía llevar a Felipe II a Inglaterra.

 

Del mismo modo, según explican los ecologistas locales, se puede documentar en el archivo municipal la partida de varios postes de pinsapo desde Estepona hasta Málaga para la construcción de la catedral, lo que da muestras de la importancia de esta especie ya no sólo a nivel botánico, si no también histórico, dada la presencia de su madera en algunos de los momentos más importantes de la provincia.

 

En parte del camino se conservan piedras que corresponden a la antigua vía que comunicaba las fortalezas musulmanas existentes en la cumbre, mientras que otros tramos conectan con los caminos artificiales que se construyeron para facilitar la extracción de la madera.

 

Después de conocer estas peculiaridades continuamos el camino. En la plazoleta se toma el sendero de Los Reales, una subida bastante exigente que se debe hacer con calma y que llevará hasta la ladera de El Realillo.

 

 

 

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