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Cerdeña. 4 días en la Costa Esmeralda

Día 1 Cagliari

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Nuestro viaje comienza en Cagliari, la capital, donde llegamos con un vuelo de www.ryanair.com. En el mismo aeropuerto recogimos el coche de alquiler que  habíamos reservado con antelación. Es esencial alquilar un coche para recorrer la isla, pues el transporte urbano no suele ser frecuente, por regla general, y un vehículo le dará al viajero más autonomía para descubrir los numerosos rincones con los que cuenta esta isla. Si no se desea alquilar un coche los taxis desde el aeropuerto al centro tienen un precio cerrado de 15 euros y también hay un autobús que cuesta 4 euros. El trayecto es de apenas diez minutos.

 

En Cagliari nos alojamos en el hotel Ulivi e Palme.  No está en el centro de la ciudad, pero el autobús de la línea 1 que te lleva al centro para justo en la esquina del hotel y tarda un par de minutos en alcanzar el centro histórico. Además, tiene buenas conexiones para ir a la playa del Poetto que está a las afueras y para salir a la autovía.

 

Las instalaciones del hotel están muy bien y cuenta con un desayuno muy completo. Apenas pagamos 35 euros la noche por persona con desayuno incluido con lo cual creo que es una opción más que recomendable para alojarse en la ciudad.

 

La ciudad está dividida en un sector moderno y un barrio medieval, coronado por las fortificaciones del Castello o las del bastión de San Remo, además de una hermosa zona portuaria. Su agradable clima y sus buenas playas, principalmente la del Poetto,  atraen a un sinfín de turistas, muchos de ellos provenientes de los cruceros.

 

Breve introducción histórica

Los primeros sardos se remontan a la Prehistoria. La cultura nurágica, que se mantuvo prácticamente intacta, se desarrolló entre los años 2000 y 500 a. de C. Este pueblo aprendió a comerciar con los fenicios y su punto más alto de prosperidad se dio durante el siglo X a. de C. Desde entonces infinidad de pueblos desde cartagineses hasta romanos, pasando por el pueblo  catalán-aragonés han dominado la isla en distintos periodos históricos.

 

Nada más llegar al centro de Cagliari decidimos efectuar un recorrido con el bus turístico que nos permitiese tener una visión global y de situación de Cagliari.

 

Nos dirigimos a la plaza de Giacomo Matteotti en la via Roma donde se encuentra la oficina de turismo, allí nos facilitaron mapas y toda la información que requerimos. Luego nos encaminamos a Piazza Yenne, a través del Largo Carlo Felice (poco más de 5 minutos andando, pero cuesta arriba) para tomar el bus de CityTour. El trayecto dura poco más de una hora y su precio es de 10 euros. Si es en grupo el billete puede salir por 8 euros. Allí te facilitan unos auriculares y un sistema de audio en varios idiomas te explica la historia de la ciudad y los monumentos que estás viendo. Lo primero, indicaros que debéis llevar calzado cómodo.

 

Cagliari es una ciudad que desde su amplia vía Roma, dónde uno puede deleitarse observando sus magníficos soportales, se extiende hacia el norte sobre calles empinadas.

 

En el barrio del Castello que corona la ciudad podemos visitar la catedral de Santa María, construida a inicios del siglo XIII por los pisanos. Se convirtió en catedral en 1258. El exterior del domo es una mezcla de detalles medievales, renacentistas y barrocos. Su campanario es el único elemento conservado de la estructura románica.

 

Ya en su interior observamos grandes púlpitos de piedra así como dos capillas góticas. A la izquierda del altar barroco, de mármol policromado, observaremos la capilla pisana y a la derecha la aragonesa, realizada después de 1326 cuando los catalo-aragoneses conquistaron la isla. Bajo el altar se encuentran las tumbas reales de la Casa de Saboya, María Luisa (reina de Francia) y el príncipe Carlos Manuel.

 

A la salida de la Catedral seguiremos, hacia nuestra derecha, ascendiendo por viejas calles estrechas y sinuosas para llegar al punto más extremo del barrio del Castello: La piazza de la Independenza (dispone de una oficina de turismo). Desde allí podremos divisar la pisana Torre di San Pancracio (1305), una de las dos torres defensivas que se conservan, junto con la de El Elefante, y que servían de custodia del Castello así como la Cittadella dei Musei, moderno complejo museístico dentro del área del antiguo arsenal militar. En los alrededores del Castello se encuentra también el anfiteatro romano y los Jardines Botánicos.

 

La céntrica piazza Yenne se puede tomar como punto de referencia para visitar los distintos barrios de la ciudad que se pueden recorrer perfectamente a pie. Antes recomendaría visitar la oficina de turismo que se encuentra en la piazza Giacomo Matteotti y solicitar mapas e información de la ciudad.

 

A las afueras de la ciudad de Cagliari se encuentra una de las playas más largas de toda Italia, la playa del Poetto (el poeta) que con una longitud de más de nueve kilómetros es conocida como la playa de los cien mil porque es la playa más concurrida de la isla.

 

Esta playa de arena blanca y aguas cristalinas es la más frecuentada por los cagliaritanos y también cuenta con multitud de bares que abren sus barras durante la noche, lo que la convierte en un punto clave para la diversión nocturna. El promontorio que está a uno de los lados de la playa del Poetto ha sido llamado  Sella del Diavolo (la Silla del Diablo). La leyenda cuenta que Lucifer después de haber caído en el mar con su silla, dejó su huella en el promontorio que a lo largo del tiempo ha tomado su nombre. Desde la Silla del Diablo se puede contemplar un panorama impactante que abarca toda la ciudad de Cagliari y su litoral.

 

Si se dispone de tiempo es recomendable conocer también algunos de los nurages, construcciones prehistóricas típicas de Cerdeña que están dispersas por toda la isla. Una de las más importantes y mejor conservadas es Su Nuraxi de Barumini. Es el complejo nurágico más grande de Cerdeña a una altitud de 238 metros sobre el nivel del mar. Descubierto en 1950, Su Nuraxi, es el monumento nurágico más impresionante de la isla y la más famosa vivienda prehistórica. Está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1977.

 

En los pocos días que estuvimos en Cagliari nos dio tiempo a saborear la exquisita comida italiana.

 

La via Sardegna, paralela a la via Roma es una calle peatonal repleta de restaurantes  en los que se puede almorzar y cenar. En esta calle se podrá degustar desde pescado fresco, marisco y por supuesto pasta y pizza, aunque también hay restaurantes de comida sarda.

 

Nosotros estuvimos en L´Oca Bianca, un restaurante exquisito en el que las pizzas y la pasta están para chuparse los dedos. Suele estar bastante concurrido, pero merece la pena esperar por una mesa. Aparentemente puede parecer un poco caro, pero nada que ver con la realidad, los precios son muy asequibles ¡¡¡y las pizzas enormes!!! Se encuentra en la via Napoli 38.

 

Otra opción es el restaurante Antica, en via Sardegna. Igualmente cuenta con exquisitos platos de pasta y también con gran variedad de pescado fresco.

 

Cagliari es una ciudad tranquila donde no suele haber mucha marcha nocturna tal y como la conocemos en España. Los cagliaritanos suelen ir a los chiringuitos de la playa del Poetto por las noches, como hemos mencionado anteriormente, o bien se puede tomar una copa en cualquiera de las terrazas cercanas a la piazza Yenne. Nosotros estuvimos en el caffe dell´ Elfo en la Salita Santa Chiara. Tienen una gran variedad de cócteles.

 

 

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